Muy frecuente actualmente en los
accidentes de circulación. Puede producirse en hiperextensión o en
hiperflexión. En los casos extremos
podemos llegar a la ruptura de un disco vertebral o incluso a la ruptura de la
apófisis espinosa. Inmediatamente el paciente entra en estado de shock,
mecánicamente y psicológicamente, el ponerle collarín y administrarle
antiinflamatorios no sirve de nada.